
REAL MURCIA 1-0 VALENCIA CF
Muchos no se creían las palabras del joven Sunny cuando esta semana en rueda de prensa aseguraba que el objetivo del Valencia ahora mismo era luchar por asegurar la permenencia en primera división. Las sensaciones que deja la nueva derrota valencianista en la Nueva Condomina por 1-0 es que el equipo va a sufrir mucho para no ser superado por los equipos bajos de la clasificación. De hecho, esta nueva jornada deja al Valencia C.F. más hundido que nunca en la clasificación con 39 puntos, y por debajo del Betis y Deportivo. La apatía y desidia que impera en este equipo con un Koeman como máximo responsable, que cada vez pierde más el control sobre esta plantilla, hacen que la situación de los valencianistas sea más que crítica.
En Murcia, el Valencia siguió en la misma tónica que en encuentros como el del domingo pasado contra el Mallorca. Un equipo con mucho talento y calidad sobre el terreno de juego, pero sin voluntad, implicación ni corazón, se vio vencido por uno de los peores conjuntos de la categoría. La falta de ideas nubló el juego en todas las líneas y solo un gol de Iván Alonso, en un nuevo error defensivo del Valencia, dio una victoria al Real Murcia. Los pimentoneros sí supieron ganar los tres puntos jugando como equipo. Ahora, los de Koeman se encuentran entre la espada y la pared ante una cita tan importante como la Copa del Rey. Los próximos encuentros son clave para el futuro de todo un club y un proyecto que se debe iniciar de nuevo. Racing y Zaragoza visitarán Mestalla y marcarán el porvenir del Valencia en primera división. Los valencianistas deben sacar estos vitales encuentros adelante para no pasar una mal trago que sería fatal para la institución.

Hoy un Deportivo, bien plantado pero poco mas, se lleva un punto de Mestalla. No necesitó mas ni pudo hacer menos para llevarse mejor resultado. Pero es que el Valencia no ofrece nada que pueda sorprender al rival. Siempre juegan los mismos, de la misma forma, con los mismos cambios. No se aprovechan los errores tácticos del rival, ni se incide en su flanco mas débil. El Valencia se limita a poseer el balón esperando a que le caiga una buena a Villa. El planteamiento táctico de un partido debe ser el mismo que el de una batalla. Vale que tus soldados sean mas fuertes y mejores guerreros pero eso no es suficiente. Hay que emboscar al rival, lanzar un grupo de asalto contra sus arqueros, o poner a los lanceros a parar su caballería. Pero Koeman, como Quique, serían malos generales. Esperarían a los enemigos en terreno llano a que la fortaleza de sus guerreros decidiesen las batallas.
El Valencia C.F. remató al Real Betis en Mestalla con la eficacia que le faltó el pasado fin de semana en Liga. Los valencianistas consiguieron la clasificación para los cuartos de final de la Copa del Rey con un partido completo de todos los integrantes del equipo. El engranaje propuesto por Koeman que ha de mover al Valencia cada día está en mejor puesta a punto y anoche los blanquinegros siguieron su progresión de buen juego y asentamiento del nuevo sistema que se demostró en la ida de la eliminatoria y se corroboró en el Vicente Calderón. Pese a que el tempranero gol de Zigic dio al equipo la tranquilidad suficiente para afrontar el resto del partido, este tuvo un claro protagonista que fue Vicente. El jugador de Benicalap volvió a ser el mismo extremo desequilibrante que volvió loca a la defensa bética con sus continuos regates. Vicente fue el dueño de la banda izquierda de Mestalla y lo demostró con un gol que sentenciaba el partido y que hizo justicia a sus continuas acometidas que bien merecieron el premio del gol antes.