Juan Villalonga ha sido visto en 37 lugares distintos durante los últimos tres días. Juan está de moda —por su Valencia CF, por su amada Abascal, por sus páginas a todo color en el HOLA… que hay quien asegura que son el motivo de la ruptura de Juan con el otro Juan, ya que nada más echarle un ojo Consuelo a las fotitos (me refiero a la señora de Soler) le entró un desconsuelo tan gigantesco que se negó en rotundo a que su Juanito les entregara además a ese Villacollons de las narices, el señorial y cabal salón de reuniones al estilo inglés —¡Ayyy Consuelito… cuanrto daño has hecho al murciélagito— salón de enormes proporciones llamado oficialmente Camp de Mestalla, pero al que la parejita manirrota —que anida en la calle Pizarro— denomina en la intimidad de su alcoba ‘Club del Solar de Soler’, pero pronunciado con un ligero toque británico.
Algo así como el ‘Clab the Solar and Soler’, la forma más hortera e ignominiosa de bautizar al entrañable y añejo coliseo de la calle Artes Gráficas —ese que encierra miles de hazañas inolvidables entre esas mágicas paredes cinceladas a lo largo de nuestra historia por un montón de sabias decisiones de nuestros próceres hasta convertirlo, golpe a golpe (verso a verso ni hablar), en ese orgulloso señor Bunyol del muy insigne Muchas Noches Jaime Ortí—un ‘Clab the Solar and Soler’ que solo puede nacer de la poco fertil imaginación de una nueva rica como nuestra Chelito después, eso sí, de atizarse un buen polvo con nuestro máximo accionista minoritario… que según me han indicado fuentes de todo prestigio, eso, lo de ‘tirarse’ a su mujer aunque sea ignorada por el HOLA, es en lo único en lo que nuestro bien amado Juan Bautista supera de largo a su inteligente y bruto padre Bautista a secas. Ojo, que lo supera calculando y comparando penes y penetraciones con la misma edad y con las mismas condiciones atmosféricas y de CO2. Obviamente ahora, con el ‘abuelo’ enganchado a su parejita de viagras —¿alguna vez Don Bautista ha recurrido a la triplete?—cada noche. Dori es mucha Dori y como se lo plantee en serio es muy capaz de dejar ‘frito’ a su marido… imitando el triste óbito que se llevó por delante y empalmadito al bueno de Ferrer Salat



