Real Madrid y Valencia disputan mañana en el Bernabéu el partido correspondiente a la jornada 33 de la Liga BBVA. El equipo che visita al nuevo Madrid galáctico del presidente Florentino, que volvió a la presidencia este verano tras más de tres años fuera del cargo, y que al igual que cuando se fue, ha vuelto gastando mucho, más que nunca, y ganando poco, menos de lo que el Madrid ganaba con el ridículo Ramón Calderón. Para no quedarse un año más en blanco, el equipo de Pellegrini no tiene más remedio que aguantar el ritmo del Barcelona y esperar a que falle el equipo de Guardiola, pues no le quedan más cartuchos en la recámara. El Valencia por tanto, puede ser el juez que decida si la Liga llega con emoción a las últimas jornadas o se acaba virtualmente esta jornada.
La misión de truncarle la última esperanza de título al Madrid, que de conseguirse supondría una grata satisfacción para los aficionados valencianistas y dejaría al equipo todavía un paso más cerca de la Champions, es, sobra decirlo, extremadamente complicada. Salvo por la victoria del Barça, justamente hace una semana en el último partido jugado en el Bernabéu, el Madrid se ha mostrado intratable esta temporada en su feudo, venciendo el resto de los partidos disputados. Por su parte, el equipo de Émery, como bien es sabido, lleva más de tres meses sin vencer a domicilio, encadenando malos resultados en sus últimas visitas. Así pues, toca recuperar la buena senda en el lugar más complicado, si bien el Valencia ya ha demostrado que es capaz de conseguir cosas más difíciles.