
VALENCIA CF 1-0 REAL ZARAGOZA
Otra final ganada, y ya van tres esta temporada. El Valencia C.F. sacó los tres puntos ante el Zaragoza que le dan un importantísimo balón de oxígeno para no sufrir en las dos últimas jornadas la agónica lucha por el descenso. Un punto en el derbi valenciano de la próxima jornada ante el Levante U.D. aseguraría de forma definitiva la salvación en caso de que ganaran los demás equipos situados por detrás de los blanquinegros.
Los valencianistas fueron notoriamente superiores en la primera mitad ante un Zaragoza plagado de bajas que prefirió apuntalar bien su defensa con Ayala en el centro de la zaga. La parroquia de Mestalla no olvida el pasado de Fabián y el argentino fue silbado continuamente durante el partido tras su marcha el pasado verano. David Silva marcó el único gol del encuentro gracias a un pase de libro del “Pipo” Baraja. Villa pudo ampliar la ventaja en varias ocasiones, pero la precipitación le llevó a errar el gol de la tranquilidad antes de que el Zaragoza se lanzara al ataque con Aimar y Milito para buscar un empate que nunca llegó. En lo minutos finales Medina Cantalejo se encargó de poner la guinda a un arbitraje horroroso con la expulsión del canario Silva, antes ya había hecho saltar a Mestalla de sus casillas al no expulsar a Diogo.

Hoy un Deportivo, bien plantado pero poco mas, se lleva un punto de Mestalla. No necesitó mas ni pudo hacer menos para llevarse mejor resultado. Pero es que el Valencia no ofrece nada que pueda sorprender al rival. Siempre juegan los mismos, de la misma forma, con los mismos cambios. No se aprovechan los errores tácticos del rival, ni se incide en su flanco mas débil. El Valencia se limita a poseer el balón esperando a que le caiga una buena a Villa. El planteamiento táctico de un partido debe ser el mismo que el de una batalla. Vale que tus soldados sean mas fuertes y mejores guerreros pero eso no es suficiente. Hay que emboscar al rival, lanzar un grupo de asalto contra sus arqueros, o poner a los lanceros a parar su caballería. Pero Koeman, como Quique, serían malos generales. Esperarían a los enemigos en terreno llano a que la fortaleza de sus guerreros decidiesen las batallas.
a ese amigo, que en tiempos mozos, era un fenómeno conociendo mujeres, las agasajaba, las invitaba a un par de copas, las invitaba a cenar, las presentaba a los amigos pero que nunca besó a ninguna. Cada día mas, ese es nuestro equipo. Tiene la posesión, la mueve, la toca, busca huecos, llega al área, pero no la mete. No sé, aunque aprecio a ese amigo, por su bien casi preferiría que se pareciese a otro amigo que tenía. Era bruto, pendenciero, trataba mal a las mujeres pero, a hora de meter, casi siempre metía. Y en el Valencia hay pocos jugadores con serenidad de cara a puerta. Del equipo inicial solo Villa y Mata pueden intimidar al rival en este aspecto. Silva, que nunca ha destacado por goleador, este año aun ha bajado su nivel al jugar mas lejos de la portería. Banega es un gran organizador pero nunca llega al área y Joaquín encarando al portero es ciertamente un jugador mediocre.
