Vale, el título es algo exagerado, pero es una forma de reconocer que tene muchos “huevos” el chaval este. Es un monstruo,un jugadorazo de equipo, un descarte que ha sido ninguneado y casi humillado pero que que ha acabado jugando tanto como el que más a pesar de que no le permiten jugar en su posición. No hay crítica posible a este chico, jugando de lateral y de central lo está haciendo tan bien que es más de fiar que otros que sí juegan en su posición o tienen mucha más experiencia, o ambas cosas.
Se ha lucido Unai con Maduro, y sigue luciéndose, al final lo está dejando en evidencia, porque parece que haga lo que haga no va a jugar nunca en su posición, y cuando vuelvan los centrales y lateral titulares se va a caer del equipo y de nuevo pasará al ostracismo, porque es infinitamente más fácil cargarse a un tío humilde, callado e ilusionado por triunfar que a una estrellona soberbia y con mando en plaza.

Manuel Fernandes ha jugado bastante, es un jugador con unas cualidades magníficas pero que hasta ahora ha mostrado con cuentagotas, en parte porque no parece contar con la confianza plena del entrenador, que lo cambia siempre antes que a otros que no lo hacen mejor ni demuestran maýor capacidad. Es un jugador de futuro pero también de presente, y más en estas condiciones en que el equipo necesita un golpe de timón. Pero, como cualquiera, necesita continuidad y protagonismo para conseguir rendir, también la comprensión de la grada cuando falle, y sobre todo encontrar su verdadero rol en el equipo . Según se puede ver, ni es un organizador ni tampoco un medio defensivo al uso, así que no sería descabellado pensar que el equipo podría intentar aprovechar sus grandes cualidades amoldándose a él, y no al revés. Saber ubicar a Fernándes para aprovechar sus cualidades tendría que ser prioritario para Emery este momento, y podría ser una solución. Si ni es ni una cosa ni otra quizá es que es las dos a la vez, o ninguna, y a lo mejor se podría intentar algún sistema en que se le arropara para poder darle libertad de movimientos en vez de pedirle una rigidez táctica que a día de hoy no tiene.


Cuando parecía que la situación del Valencia C.F. no podía llegar más lejos, ayer Manuel Fernandes se encargó de que la imagen de los de Mestalla quedara todavía más baja. El futbolista portugués de 21 años se vio inmerso en una trifulca con dos policías de paisano a altas horas de la madrugada que acabó con seis detenidos en las dependencias policiales de Valencia. Fernandes iba acompañado por amigos propios y de Miguel, ya que tenían intención de celebrar el cumpleaños de lateral derecho valencianista, actualmente lesionado. Durante la mañana del pasado viernes fueron prestando declaración y se instó a los implicados en un juicio exprés en el juzgado de guardia número 10 de la ciudad de la justicia de Valencia. El mediocentro portugués compareció ante el juez imputado por atentado contra la autoridad, pero el juicio rápido no acabó dictando una sentencia contra los imputados ya que el fiscal halló indicios de delito y el juzgado de instrucción número 9 aceptó la petición de este para abrir diligencias con tal de investigar los hechos con la declaración de los dos policías y un parte de sus lesiones. Al margen de todo esto, el Valencia tenía muy avanzadas las conversaciones con el Everton para ceder a Fernandes hasta junio e incluso los representantes del jugador, Jorge Mendes y Mariam Khadour se encontraban en la ciudad para cerrar la operación.