El Valencia merece ir a segunda pese a su afición que llenó y se dejó la voz en el Vicente Calderon para ganar la copa. Menos nosotros, que sí somos campeones de Copa, este club no es ni de primera.

Juan Bautista Soler, aquel que compró Valencia para prevenirnos del malvado Francisco Roig, ha conseguido hacer de aquella pesadilla un ansiado sueño. Por mal que lo hubiese hecho Roig nunca habría llegado a todo esto. Así que Ortí, Cortés, Llorente y medios de comunicación que respaldasteis aquella OPA…. ¡muchas gracias fenómenos!
¿Alguien se da cuenta de lo mal que está todo? Y no hablo de clasificación, eso es evidente y solucionable por la calidad que se le supone al equipo, sino que hablo de la desorganización y falta de profesionalidad en todos los estamentos. ¿Alguien ha caido en que en una entidad que cuenta con un presupuesto de mas de cien millones de euros anuales no tiene en todo el club a ningún entrenador con experiencia ni en primera, ni siquiera en segunda división? ¿quien está preparando a nuestros jóvenes talentos? ¿Hay alguien en el club que esté en su sitio de trabajo por méritos propios?

El consejo de Administración del Valencia C.F: ha decidido destutituir de sus cargos a Ronald Koeman y todo su equipo técnico. Miguel Ángel Ruiz, director deportivo, y Antonio Fernández, secretario técnico, también han sido despedidos. Voro, hasta ahora delegado, es el nuevo entrenador del Valencia y el que intentará reconducir los destinos del equipo en Liga. Ochotorena será su segundo. El ex-jugador Juan Sanchez es el nuevo secretario tecnico del Club.
Esto es una pesadilla, y si no lo fuera, es un drama absoluto e inesperado. El Valencia sigue cuesta abajo y sin frenos, ha perdido total y absolutamente el rumbo, y ni siquiera la magnifica victoria contra el Getafe que nos dio la deseada Copa del Rey, ha servido para enderezar el rumbo de esta nave que se hunde si nadie lo remedia. Nadie esperaba una temporada tan absolutamente dantesca, tan terriblemente sufrida, y tan peligrosa para el futuro de nuestro equipo. Si bien muchos esperábamos una temporada de transición y con nula brillantez, sin títulos ni buen juego, y con una clasificación en Liga mediocre, la durísima realidad esta llegando a cotas de un surrealismo sorprendente.