La afición empieza a tener ciertas dudas respecto al trabajo que se está haciendo y lo que nos espera. Es muy comprensible la desconfianza hacia determinados jugadores que van a seguir, me pasa lo mismo, y en algunos casos desde luego es lo que merecen. Es comprensible tener muchas dudas respecto a si Emery va a saber dirigir con tino este vestuario, son razonables puesto que esto no es el Lorca ni un Almeria recién ascendido. Son entendibles y comparto las dudas respecto a Sánchez, porque lo cierto es que es un novato en el cargo y a día de hoy poco ha hecho que merezca la pena ser aplaudido.
Por otra parte, hay que reconocer que esta es la herencia del diablo, y desgraciadamente el Valencia tiene que gestionar una plantilla enorme, con calidad y actitud muy discutible en muchos casos, con demasiada edad en otros, y con el lastre de que todo el mundo del fútbol sabe que cuando estas asfixiado no tienes más remedio que ir dando bajas y regalando jugadores que en condiciones normales podrían valer algo, pero por los que en estas condiciones nadie querrá pagar nada.
