
VALENCIA CF 3-0 OSASUNA
Vaya cambio en tan solo siete días. En menos de una semana el Valencia ha tenido tiempo suficiente para retornar a la coherencia y a un discurso y planteamiento lógico como es el del novato de Voro. La marcha de Ronald Koeman ha unido a todo el valencianismo dividido en su periódo de entrenador con la única misión de salvar al club del mal apuro del descenso. Con Voro en el banquillo de Mestalla, el Valencia ha sacado los tres puntos que se necesitaban como agua en el desierto. La goleada por 3-0 al Osasuna, después de cuatro partidos seguidos perdiendo en liga, ha sido conseguida ya no solo por los jugadores (muy motivados en conseguir la victoria ante los pamploneses), sino que también tuvo buena parte de culpa una impresionante afición que llevó en volandas al equipo desde antes del inicio del encuentro.
Los valencianistas venidos de todos los lugares se congregaron en los aledaños de Mestalla para degustar las paellas que se cocinaban en la avenida de Aragón y también para acompañar al equipo desde el hotel de concentración hasta el mismo estadio. Ya dentro del estadio el ambiente de gran partido creció instantes previos al pitidio inicial con el tifo compuesto por más de 20.000 banderas, dispuestas a apoyar la causa valencianista ya que contra el Osasuna no importaba quien jugaba, ya fuera Cañizares, Angulo, Baraja o Marchena, el que jugaba era el Valencia C.F. Así los valencianistas consiguieron el primer gol con el apoyo de la afición y la astucia de Villa. Tras el descanso, Mata y Joaquín se encargaron de sentenciar a unos rojillos que quedan involucrados también en plena lucha por la permanencia.


a ese amigo, que en tiempos mozos, era un fenómeno conociendo mujeres, las agasajaba, las invitaba a un par de copas, las invitaba a cenar, las presentaba a los amigos pero que nunca besó a ninguna. Cada día mas, ese es nuestro equipo. Tiene la posesión, la mueve, la toca, busca huecos, llega al área, pero no la mete. No sé, aunque aprecio a ese amigo, por su bien casi preferiría que se pareciese a otro amigo que tenía. Era bruto, pendenciero, trataba mal a las mujeres pero, a hora de meter, casi siempre metía. Y en el Valencia hay pocos jugadores con serenidad de cara a puerta. Del equipo inicial solo Villa y Mata pueden intimidar al rival en este aspecto. Silva, que nunca ha destacado por goleador, este año aun ha bajado su nivel al jugar mas lejos de la portería. Banega es un gran organizador pero nunca llega al área y Joaquín encarando al portero es ciertamente un jugador mediocre.