Acto 1: La demagogia de Villalonga.
“No se va, lo he tirado yo…” Así se despachó Juan Soler con Juan Villalonga, un gestor al que él mismo contrató para que diera soluciones, y al que despidió cuando llegó a la misma conclusión a la que se ha llegado 8 meses después. Si, Juan Villalonga será demagogo, madridista y todo lo que quieran, pero supo lo que el Valencia necesitaba con urgencia nada más llegar, una ampliación de capital que inyectara dinero al club y no a los bolsillos de los accionistas mayoritarios, y por eso le echaron. Juan Soler y Vicente Soriano miraban entonces por sus intereses, y lo siguen haciendo ahora, porque de alguna manera, y por fin, han llegado a la conclusión de que, o la sociedad amplia su capital y subsiste, sin perjuicio de algún tipo de acuerdo secreto al que hayan podido llegar, o serán los ejecutores del Valencia CF perdiendo además un dineral. Y esto va a pasar casi un año después, y en el interin el Valencia ha dejado varado su emblemático nuevo estadio, ha dejado de pagar a sus futbolistas, y hecho mil y un nuevos ridículos que han dejado por los suelos el nombre y el prestigio del que no hace mucho fuera unos de los mejores clubes de Europa y miembro del club de los más ricos. Inmejorable gestión, no cabe duda, tanto personal como societariamente. Merecen todos los premios a la estulticia, el egoísmo paleto, y la ineptitud más flagrante. Y no digo que merecen ser colgados de los huevos porque no está bien, que si no lo diría…Meción aparte para D. Fernando Gómez, el catedrático, que ahora, después de alistarse en las filas de los que tiraron a Villalonga, dice con toda su cara que si, que lo de la ampliación es una muy buena idea…Pues vale, te ha costado 8 meses darte cuenta, eso sí, ahora estás dentro, y cuando era tan buena idea como ahora, estabas fuera. Chico listo…