
ATL. MADRID 3-2 VALENCIA CF
Era absolutamente necesario y el Valencia lo ha logrado. Después de nueve años de profundas amarguras en la Copa del Rey, los de Mestalla vuelven a estar presentes de unas semifinales de la competición copera. Pero lo importante no solo era conseguir un valiosa clasificación, sino también poder deshacerse de un rival peligroso como el Atlético de Madrid que de la suficiente moral como para iniciar de una vez por todas el despegue necesario en liga. Sin embargo, no todo fue un camino de rosas para los valencianistas, y es que tanto jugadores como afición tuvieron que sufrir sudor, sangre y lágrimas para eliminar a los rojiblancos. Con mucho sufrimiento y demasiados nervios y sustos para aquellos que sufran males de corazón, el Valencia se ha deshecho de un Atlético que anunciaba un infierno en el Calderón que luego no cumplió con tantas expectativas. Los valencianistas supieron recomponerse ante el durísimo golpe de verse eliminados a los 20 minutos de juego con los dos goles del Atlético de Madrid. Los locales se adelantaron por dos veces en el marcador sin apenas hacer nada, pero hubo una reacción en los de Koeman que pocos esperaban y dieron la vuelta a una eliminatoria pérdida. El gol de Valera que al final dio al Atlético la victoria, volvió a poner en entredicho las carencias defensivas de los valencianistas. La defensa blanquinegra sigue siendo débil, desordenada y descontrolada, lo demasiado para que la pareja formada por Forlán y Agüeron encuentren suficientes facilidades como para complicarte una clasificación y dejarte fuera de la Copa. Los Miguel, Albiol y Helguera están lejos de la dura defensa rocosa por la que tanto se ha caracterizado el Valencia en los últimos años.


El Valencia sigue sin reaccionar en liga. Los resultados coperos no se traducen en la competición de la regularidad y no es porque el equipo no de muestras para ello. El equipo de Koeman forjó un gran partido en el Vicente Calderón ante un Atlético que solo fue superior en el acierto de cara a puerta. El equipo salió del Manzanares escocido por la mala suerte que se tuvo de cara a gol, pero no así por el juego expuesto, que llegó a dominar los rojiblancos hasta encerrarlos en su propia área. Hildebrand fue la figura clave del equipo en la primera parte. El guardameta alemán salvo al Valencia en varias ocasiones muy claras de gol pero también falló en la jugada del gol de Agüero. Banega fue una de las notas buenas que dejó el equipo en Madrid, ya que en su debut como valencianista demostró la suficiente autoridad como para hacerse con el mando del equipo. Banega actuó a la perfección de revulsivo en la segunda mitad para poner la marcha que le faltaba al equipo para pasar por encima del Atlético de Madrid. Solo la falta de puntería anoche del serbio Zigic, que estrelló dos balones en el palo, y de Helguera, que vio como un defensa sacaba un balón de la línea de gol en los minutos finales, impidieron que anoche los valencianistas sacaran un resultado positivo del Vicente Calderón. La sensación de la derrota injusta quedó patente después de que el Valencia haya despertado y haya plantado a uno de los equipos en racha de la liga.