Fuiste puntal en las recientes glorias,
llevándonos a las más altas cotas.
honra, fe y pundonor en las derrotas,
el alma del equipo en las victorias.

Te duró poco tu humildad sensata.
Chicas, dinero, coches te cambiaron,
malos amigotes te asesoraron:
el murciélago se transformó en rata.

Del míster agotaste la paciencia
y te mandó para siempre a la grada.
Despechado, demandaste al Valencia,

jaleado por PRISA y su mesnada.
Te ha cruzado la cara la sentencia.
Sin razón, sin apoyo: estás SIN NADA.