No contento con la nefasta gestión deportiva y económica por parte del Soler al mando del Valencia CF, parece que también se quiere “lucir” en la gestión social de este club. Una vez más salen perjudicados los que se dejan sudor, lágrimas y dinero en beneficio de los “oportunistas” que sólo van al campo en las citas importantes.

En efecto, me refiero a los excesivos precios de las entradas del partido de vuelta de semifinales de Copa del Rey frente al Barcelona, sobre todo teniendo en cuenta a los abonados. Probablemente muchos de los habituales a Mestalla estarán desencantados y pasen de ir al campo, con toda la razón del mundo. Se perderán uno de los partidos más importantes de la nefasta temporada que están sufriendo para que otros que simplemente “pongan la pasta” (o la de papi Bautista) y sean partícipes de ese momento que todo aficionado quiere vivir. Si el resultado es positivo probablemente se perdonará -no creo que se olvide- este feo gesto, sin embargo, en caso de ser negativo es más probable que el resentimiento aflore y se alce la voz recordando los numerosos e interminables errores en el mandato de Juan Soler.

La primera norma de una empresa triunfadora debe ser complacer al cliente. Para ello es indispensable saber reconocer quiénes son éstos y cuáles son sus necesidades. Y por lo demostrado en el Valencia no lo saben. De mal en peor, situaciones como éstas son las que dan vergüenza ajena.

Como comenta torete en el foro:

La afición no tiene porque pagar el finiquito de Quique ni las indemnizaciones de nuestros grandes ex-capitanes.

Si no saben hacer las cosas y están perdiendo dinero, QUE SE JODAN, pero que se jodan ellos y que no me jodan a mi… Y no pienso ir, mi entrada para un culé o para nadie, porque a esos precios y en semana santa no va a ir nadie. Esos precios son un suicidio, con Mestalla vacío no pasamos…