Las pitadas que ayer tributó la afición de Mestalla a Albelda y Ayala las escuchamos todos los que fuimos a Mestalla, por no decir que fuimos parte activa de las mismas.
Por lo que he escuchado, visto y leído, la práctica totalidad de los medios de comunicación se han hecho eco de las mismas, aunque la mayoría las interpreta de una manera muy sui generis.
En la mayoría de casos, sus opiniones van en la línea de que en ambos casos son una muestra más de la estupidez de una afición ignorante, que se deja manipular por opiniones interesadas.
Y yo, que debo de ser uno de esos ignorantes, les pregunto, con modestia, a todos aquellos profesionales intachables, que tengan a bien el explicar por quienes nos hemos dejado manipular.
Porque, vamos, a mí, las pitadas de ayer me parecen una expresión absolutamente espontánea de la madurez de una afición a la que ya no se la dan con queso y sabe muy bien de qué pie cojea cada uno.
Porque manipulación es lo que han realizado multitud de medios intentando hacernos comulgar con ruedas de molino, incumpliendo una de las premisas de toda información, que es la de ofrecer todas las versiones sin posicionarse, para que sea el lector, oyente o espectador el que se forje su propia opinión.
Y lo niegue quien lo niegue, esto es lo que ha hecho un amplio sector de los medios. Eligieron unos inocentes y unos culpables, publicitaron una versión de los hechos y opacaron la versión que no les convencía.
Ayer, sin embargo, en Mestalla, la mayoría del público se manifestó rechazando a esos dos ¿mártires? del valencianismo…
De verdad, señor Cayetano Ros, Morata, Vidagany, Mateu y Cia…. ¿somos unos ignorantes que nos dejamos manipular?
Y ya puesto, ya que parece que por ustedes no ha sido quienes han conseguido adoctrinar a la afición , porque al partido de ayer -entre otros- me remito, por favor, a ver si son capaces de explicarnos quienes son los que nos manipulan…
Y es que, y con esto concluyo, los aficionados de la calle tenemos una ventaja con respecto a los periodistas: la imparcialidad cuando nos referimos a las personas físicas que pertenecen o rodean a nuestro club. Nos interesa el Valencia CF como institución. Punto.
Y claro, eso nos hace tener un punto de vista diferente al suyo, puesto que a los medios, en bastantes casos, el club ni les va ni les viene. Su trabajo les obliga a hablar sobre él, pero puede que no les guste el fútbol, o sean aficionados al equipo de su pueblo o su ciudad, o al Levante UD, o al Barça o al Madriz… Qué sé yo…
Es lógico, por tanto, que en cualquier tema que traten, busquen acomodarlo a sus propios intereses. Ahí entra la amistad o enemistad con los personajes en conflicto, el interés para la mejora de las condiciones de tu trabajo que suponga cada uno de los afectados, o incluso la compra-venta de favores que puedan hacerse unos y otros…
Larga vida a la prensa… A la que vale la pena, claro…

completamente de acuerdo.
9 de Mayo de 2008