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[align=center]Emirates Team New Zealand gana la regata más disputada del duelo final[/align]
La inestabilidad del viento obligaba a retrasar más de dos horas la salida de la tercera regata del America’s Cup Match by Louis Vuitton. Finalmente, el Comité de Regatas daba comienzo un duelo que contaba con unos espectadores de excepción. En el campo de regatas hoy se encontraba Su Alteza Real el Príncipe Alberto II de Mónaco, que disfrutaba del enfrentamiento junto a los actores Michael Douglas y Catherine Zeta Jones, a bordo del barco de invitados de Louis Vuitton. Emilio Botín, Presidente del Grupo Santander, también vivía en directo un enfrentamiento que se iba a disputar en un campo de regatas lleno de trampas, con vientos ligeramente superiores a los 9 nudos y olas de algo más de un metro.
El resultado iba a ser la regata más emocionante de toda la 32ª America’s Cup, una que será recordada para siempre en los libros de historia. Alinghi ganaba la salida, pero llegaba a barlovento 400 metros y casi un minuto y medio por detrás. Butterworth apelaba a la épica y remontaba la mitad de la distancia en el primer tramo de popa. Los kiwis hacían la peor arriada de spinnaker que se les ha visto en cuatro años, y tras una ceñida durísima, en la última boya los suizos eran capaces de montar por delante para iniciar el tramo final con los kiwis pegados a popa y remontando. Ambos barcos se alternarían en el liderazgo hasta cuatro veces. En los últimos 300 metros, la victoria caía en el lado de Emirates Team New Zealand por 25 segundos.
MATCH 2 – Emirates Team New Zealand gana a Alinghi – DELTA 00:25
Emirates Team New Zealand entraba en la caja de presalida por estribor, trasluchaba y se iba a la derecha evitando encontrarse con la proa del SUI 100, que entraba por babor. Ed Baird se hacía con la derecha a tres minutos de la salida y navegaba hacia la parte baja del cajón para después trasluchar y dejársela a Barker, que iniciaba un ataque feroz para llevar a Alinghi contra la línea. Baird aprovechaba su posición a sotavento para orzar al NZL 92. Los costados de ambos barcos estaban separados por apenas un par de metros, lo que obligaba al NZL 92 a virar a 10 segundos de la salida. Barker y sus hombres se quedaban clavados, navegando a 6 nudos, mientras Ed Baird gobernaba el SUI 100 a toda velocidad para hacerse con dos esloras de ventaja.
Alinghi acababa de dar el primer golpe y ganaba la salida con claridad para marcharse amurado a estribor hacia el lado izquierdo del campo, mientras los kiwis se iban hacia la derecha. 120 segundos después de la salida, cuando ambos barcos navegaban con 1.000 metros de separación lateral, el táctico de Alinghi, Brad Butterworth, ordenaba a su caña virar para marcharse a buscar el barco neozelandés, que navegaba en una zona del campo de regatas mucho más favorable. Y nada más comenzar, un role a derechas destruía por completo la ventaja de Alinghi.
Cuando ambos barcos se encontraban por primera vez, cinco minutos después de la salida, el NZL 92 estaba más de cuatro esloras por delante y viraba sobre la proa del SUI 100 de forma implacable.
El barco suizo volvía a buscar de nuevo la izquierda y hacía un bordo muy largo, mientras los kiwis navegaban unos minutos hacia la derecha para después virar y cubrir en la distancia. Dean Barker y sus hombres habían descifrado a la perfección el viento y se habían sincronizado con el role aumentando cada vez más su ventaja en dirección a la boya de barlovento. 150 metros, 200 metros, 250, 300, 350… la distancia era cada vez mayor. Mientras el NZL 92 navegaba directo hacia la boya, el SUI 100 se veía obligado a hacerlo en un rumbo mucho más abierto.
Cerca del layline de la izquierda, Butterworth ordenaba de nuevo la virada y se marchaba a buscar el centro del campo. El táctico de Emirates Team New Zealand, Terry Hutchinson, se dedicaba a hacer su juego habitual, cubriendo cada maniobra de los suizos sin importarle lo lejos que estuvieran.
Emirates Team New Zealand montaba la boya de barlovento 1:23 segundos antes, una distancia imposible de remontar en la mayoría de las regatas.
En el tramo de popa, Alinghi trasluchaba primero para buscar ese role que les llevara a recuperar más de 400 metros de desventaja. Los kiwis respondían a la maniobra, pero los suizos navegaban en una zona con más presión. El SUI 100 navegaba a 10,2 nudos, mientras el NZL 92 lo hacía a 9,7 y esa diferencia estaba devolviéndole la esperanza al Defender.
En cuanto la distancia dejaba de reducirse, Alinghi volvía a trasluchar, los neozelandeses respondían. Maniobra, respuesta, y así iba a transcurrir todo el tramo de popa. Butterworth había descifrado uno de los cientos de claves del campo de regatas y Alinghi se iba acercando con temple a la popa del NZL 92.
La llegada a la puerta de sotavento iba a ser dramática para los kiwis. Jero Lomas, el proa del NZL 92, caía al agua, pero lograba volver a ascender como un acróbata sujetándose de una escota. La arriada de spinnaker era un desastre, la vela no entraba en el tambucho y navegaban con un rumbo muy abierto, con el spinnaker enganchado entre el génova y los obenques y los tripulantes más concentrados en poder recuperar la vela que en navegar. Mientras, Alinghi montaba a la perfección y remontando metro a metro hacia barlovento.
La segunda ceñida resultaría crítica. Los kiwis viraban para buscar el cruce contra un Alinghi que estaba a apenas un par de esloras después de haber montado la puerta de sotavento a más de un minuto. Barker viraba para cubrir, los suizos viraban para buscar espacio. Y lo lograban, tras el segundo cruce, ambos barcos se separaban más de 1.500 metros. Al igual que en la primera ceñida, Alinghi buscaba la izquierda mientras Emirates Team New Zealand, se iba a la derecha. Sin embargo, el resultado iba a ser totalmente opuesto. En el siguiente cruce, en el centro del campo de regatas, Alinghi era capaz de colocar su proa un metro por delante y obligaba a Barker a virar a sotavento suyo. Butterworth y sus hombres se hacían con el control.
Barker intentaba orzar a Baird a toda costa para obligarle a virar, pero el estadounidense a la caña del barco suizo aguantaba al máximo antes de maniobrar para marcharse a buscar la boya de barlovento. Los kiwis lograban recuperar su liderazgo con una milla de ceñida por navegar. Butterworth había visto algo en la izquierda del campo, y en cuanto Alinghi se ponía 10 metros por delante, ordenaba la virada para buscar el cruce.
Barker arribaba en busca de velocidad y Baird le colocaba la proa para obligarle a virar de nuevo hacia la derecha del campo. La llegada a la boya iba a ser terrible para los nervios de los tripulantes. La presión estaba al máximo, a punto de de explotar… Ambos barcos en amuras opuestas, Alinghi con más velocidad y Emirates Team New Zealand con preferencia. ¿Quién iba a llegar por delante? ¡Y era Alinghi! Los kiwis montaban barlovento a 15 segundos.
En el tramo final, Alinghi se llegaba a hacer con más de 120 metros de ventaja, pero los kiwis remontaban para reducirla con apenas 6 nudos de viento en el campo de regatas. La tensión de la última media hora iba a ser terrible para ambos. A apenas una milla de la línea de llegada, Barker y los suyos eran capaces de hacerse con el liderazgo durante unos segundos. Butterworth recuperaba el control por un momento. La escena se repetía en dos ocasiones, pero en los últimos cinco minutos, el NZL 92 se iba a hacer con el liderazgo para ganar una regata épica.
Mañana, primera señal de atención de la cuarta regata del America’s Cup Match a las 14:50.
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[align=center]Alinghi iguala el America's Cup Match[/align]
El Defender Alinghi se enfrentaba a la cuarta regata del America’s Cup Match by Louis Vuitton con la obligación de ganar. Un 2-2 en el marcador abría todas las posibilidades, un 3-1 podía suponer el principio del fin. El campo de regatas iba a estar afectado por vientos de gradiente del Noreste por segunda jornada consecutiva, pero esta vez más estable y con mejor presión. Finalmente, Alinghi se iba a llevar la victoria navegando con solvencia, cubriendo cada maniobra de los neozelandeses.
MATCH 2 – Alinghi gana a Emirates Team New Zealand – DELTA 00:30
Alinghi iba a aprovechar su posición de estribor para orzar al barco kiwi nada más entrar en la caja de presalida. Ambos permanecían en esa tensa posición cerca de dos minutos, hasta que Ed Baird arribaba y se llevaba a los kiwis hacia el lado derecho del cajón de presalida. En cuanto ambos barcos apuntaban con su proa de nuevo hacia la línea, Alinghi intentaba comprometer a Barker para forzarle a cruzar antes de tiempo. No lo conseguía, pero se quedaba con el control de la derecha y partía con mejor velocidad y media eslora de ventaja.
Ambos iniciaban un bordo largo hacia la izquierda en el que el SUI 100 aprovechaba su posición a barlovento para beneficiarse de un role a derechas. En ese momento, Barker comenzaba a apuntar hacia Baird para ensuciar el viento en las velas del barco suizo, que perdía cerca de una eslora, pero continuaba en control llevándose al NZL 92 contra el layline de babor. Ahí, el táctico de Alinghi, Brad Butterworth, intentaría dar la primera estocada.
A los nueve minutos de regata, la proa de Emirates Team New Zealand caía ligeramente respecto a la de Alinghi, lo que provocaba que los suizos ampliaran ligeramente su ventaja. Pero cuanto más cerca del layline de babor estaban, más hacia la izquierda volvía el viento, lo que provocaría que los kiwis remontaran parte de la desventaja. En cuanto el SUI 100 y el NZL 92 navegaban prácticamente en paralelo, Alinghi viraba para poner rumbo a la boya, mientras Barker debía esperar cerca de 20 segundos para minimizar los daños de navegar detrás de Alinghi, a barlovento y lejos del layline durante más de una milla.
Ambos barcos iban a montar la boya con un hombre en el palo. Murray Jones ascendía a lo más alto del SUI 100 y su homólogo Adam Beashel hacía lo propio en el NZL 92. Ellos serían los responsables de informar a los hombres de cubierta sobre las condiciones del viento.
Lo que iba a suceder en la boya de barlovento iba a ser una demostración de porqué estos tripulantes están considerados los mejores del mundo. Alinghi montaba 20 segundos antes que unos kiwis que corrían el riesgo de hacer un ‘gybe set’, trasluchar cuando el spinnaker se está izando, lo que les hacía ganar cerca de 20 metros. Alinghi reaccionaba rápidamente y respondía ejecutando una maniobra perfecta.
Con ambos barcos en el centro del campo, los kiwis trasluchaban y el spinnaker se enredaba haciéndoles perder cerca de tres esloras. Alinghi continuaba su rumbo unos segundos antes de ir en su busca y eso le hacía entrar en una zona con menos presión que llevaba al NZL 92 a recuperar lo perdido en la mala maniobra.
La llegada de Alinghi a la puerta de sotavento iba a ser muy lenta. El equipo suizo llegaba con un role a izquierdas obligándole a recibir el viento directamente por la popa, con los tripulantes aguantando la botavara de un barco que intentaba trasluchar solo. El SUI 100 montaba más de 30 segundos antes, pero a costa de hacerlo con muy poca velocidad.
Esto obligaba a Alinghi a buscar la derecha para acelerar el barco y dejaba la puerta abierta a unos kiwis que se marchaban a toda velocidad en busca de la izquierda. Menos de dos minutos después, Butterworth daba la orden, virada y a buscar el mismo lado que el NZL 92. Viendo que perdían, Barker y Hutchinson decidían ir a por el cruce y los suizos ampliaban su ventaja hasta superar los 100 metros.
En cuanto los rumbos de ambos barcos convergían, Baird viraba para rebotar a Barker de nuevo hacia la izquierda. Pero aún faltaban dos millas para la boya y todo podía pasar. Unos 50 segundos después del primer encuentro, el SUI 100 volvía a virar a la espera de encontrarse con unos kiwis que antes o después deberían cambiar de bordo. Y así era. Cuando se encontraban de nuevo, el NZL 92 había ganado algunos metros, pero el SUI 100 continuaba mandándolo hacia la izquierda.
Un role en el último tercio de la segunda ceñida obligaba a Butterworth a cambiar su táctica y salvaba a Barker de quedar arrinconado a la izquierda. El barco suizo saldría beneficiado. El SUI 100 montaba 25 segundos antes y los kiwis decidían izar el spinnaker igual que en el paso anterior, con un espectacular ‘gybe set’ que les hacía ganar algunos metros. Y una vez más, Alinghi respondía sin contemplaciones. El juego se iba a repetir hasta en 4 ocasiones. Los neozelandeses intentaban complicarle la vida a una tripulación que demostraba en cada maniobra que pese a no haber disputado la Louis Vuitton Cup, está en forma.
Cerca del centro del campo de regatas, Butterworth decidía no entrar en el juego y ambos barcos se separaban lateralmente durante unos minutos. Sólo cuando Alinghi claramente había aumentado su ventaja, Butterworth daba la orden de trasluchar. Y hoy, le iba a salir bien. Los últimos 1.000 metros hasta la línea de llegada iban a ser un constante cruce de maniobras del que el barco suizo saldría vencedor para igualar la eliminatoria.
Mañana es jornada de descanso. El viernes, primera señal de atención de la quinta regata del America’s Cup Match a las 14:50.
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