Juas, mirad lo que me han mandado al mail:
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Carta a Roberto Fabián Ayala
Que bien te quedaba la zamarra amarilla, amigo Fabián, aún me acuerdo de mis padres emocionados 'Has vist Ayala? Eixe si que es bò'
Querido amigo:
¿Como estas Fabián? Imagino que mal, nosotros seguimos de celebraciones, ya sabrás que hemos sido subcampeones y hemos jugado un gran fútbol, me he enterado de lo tuyo y ciertamente me alegro por ti, porque la gente como tu no se merece otra cosa, quería darte el pésame por el fallecimiento deportivo de tu equipo, ¿Como cambia la vida verdad? Amigo Fabián, no hace un año yo era uno de esos ignorantes, tontos o idiotas que llenaba el auditorio y me emocionaba con las palabras del presidente y la presentación en directo de Mavuba y por supuesto tu, tu aparición puso en pie el auditorio, tu saludo desde el otro lado del charco, tus palabras nos hicieron soñar a todos con un gran Villarreal y esa pareja defensiva con Gonzalito.
Que bien te quedaba la zamarra amarilla, amigo Fabián, aún me acuerdo de mis padres emocionados 'Has vist Ayala? Eixe si que es bò', pero como llegaste, te fuiste, despertándonos a todos del sueño un domingo por la mañana, en las portadas de los periódicos, como si de una broma del día de los inocentes se tratara.
Te marchabas al Zaragoza, habías pagado la claúsula de rescision y abandonabas al club que tanto había luchado por ti, un club que había estado un año peleando, al que le costó su amistad con su vecino autonómico. Pero lo que no pensaste, querido amigo Fabián, que detrás de ese club, había unos sentimientos, unas ilusiones, unos sueños hechos por cada uno de los socios y seguidores del equipo amarillo, todos recordábamos tu actuación el día del auditorio, porque, amigo Fabián, menuda actuación nos metiste, ¿Verdad?
Cuanta razón tenían mis amigos de Valencia, cuando decían que no sentías nada por nadie y menos por nosotros, que te aferraste al Villarreal como tabla de salvación, para salir del Valencia y poder ganar mas dinero, por eso el domingo al verte sobre el césped de Mallorca, amigo Fabián, yo si que sentí algo por ti, sentí pena, pena de ver un jugador que ha ganado todo el dinero que ha querido en esta vida, nos la jugara por un puñado de billetes y tambien sentí alegría, alegría porque la camiseta que has arrastrado con el escudo, todo el año dando verguenza de tu futbol y siendo un cáncer para la defensa de tu equipo, no era la del Villarreal, que razón tenia mi gran amigo argentino Gustavo, que estabas mas acabado que la guitarra de Antonio Flores.
Gente como tu, se merece deportivamente lo peor, a la gente como tú, que mancha el nombre del fútbol, les tendrían que retirar el carné de futbolista, los mercenarios como tú sobran en el deporte Rey. La vida a veces es justa ¿Verdad amigo Fabián? Cada uno recoge lo que siembra y tú, amigo Fabián, ahora recoges los frutos...
También te quería dar las gracias por tres cosas: Primero por ser el fichaje mas rentable del Villarreal, segundo porque gracias a tu ingratitud y tiranía, llegó desde Uruguay un gran jugador joven y mejor persona, que en unos años puede ser de los mejores centrales del mundo y no como tú, que a tus treinta y largos años, ya estas de vuelta de todo, y tercero por el partido que te marcaste aqui en el Madrigal, que grande, amigo Fabián, con la camiseta del Zaragoza fuiste el mejor del Villarreal, ¡Ay amigo mio! ¿ Sabias que nos debías una, verdad? ¿Y ahora que harás amigo Fabián? ¿Que ironia verdad? Nosotros de fiesta y tu de funeral, nosotros en Europa y tu en Segunda, nosotros todo el año gozando ¿Y tú?
Ya me despido, solo dándote la razón en aquellas palabras falsas y llenas de vacío, tal vez intentando limpiar tu conciencia, en las que afirmabas que te ibas al Zaragoza porque te ofrecía un proyecto mas interesante, competitivo y sólido, por supuesto que no era por dinero... Cuanta razón tenias amigo Fabián, lo que no nos contaste es que ese proyecto era para la Segunda División, tranquilo, que pagarte te pagarán lo mismo, así serás el jugador que mas cobre en la categoría y si no es asi, tú, amigo Fabián, no tienes problemas, te vuelves a vender al mejor postor y seguro que ganas económicamente, porque deportivamente ojala que no lo hagas jamás.