Es llamativo que en la mayoría de las ex-RSS soviéticas modestas ese club que se asentó en la máxima categoría y llegó a tratar de tú a tú a los Dynamo Kiev, Spartak Moscú... se haya visto relegados a un segundo plano tras la independencia. El Dinamo Tiflis, el Dinamo Minsk, el Zalgiris Vilnius, el Kairat Almaty, el Neftchi Bakú, el Ararat Yerevan... son hoy equipos de mitad de tabla.
El caso del Ararat Yerevan es paradigmático. Debutaron en la 1ª División soviética en los años de posguerra, se asentaron a lo largo de los años 60. A comienzos de los 70 germinó una generación de oro que se tradujo en una Liga, una Copa y dos subcampeonatos; causaron sensación en Europa, barriendo a equipos como el Grasshopper (3-1 en Zürich, 4-2 en Yerevan) y poniendo contra las cuerdas al Bayern de Beckenbauer. Se mantuvieron en 1ª hasta la disolución de la URSS sin sufrir demasiado.
H. Zanazanyan levanta la Liga de la URSS, 1973Pero llegó la independencia, y con ella, la crisis. Durante tres temporadas dominaron el fútbol armenio, consiguiendo un par de dobletes, pero a mediados de los noventa surgieron otros clubes con más posibilidades económicas: el Pyunik, el Banants, el MIKA... y el Ararat Yerevan se vió de pronto relegado a la mitad de la tabla. En 1997 consiguió su última Copa, y desde entonces no han pasado de la 4ª plaza en Liga.
Las han pasado canutas: en 2004 estuvieron a punto de ser expulsados por la Federación al negarse a ceder 5 jugadores para la selección, en 2005 por poco no descendieron y, finalmente, en 2006 quebraron. Parecía que se consumaba el ocaso del club.
Afortunadamente, el filial acabó en puestos de ascenso y tomó su lugar, sin un dram en caja. Lo curioso es que desde entonces, partiendo de cero, se han estabilizado en la Liga y han brillado en la Copa. El año pasado llegaron a la final de Copa, que perdieron en la prórroga contra el Banants, y este año se volvieron a plantar en la final; de nuevo, su rival era el Banants.
El partido se jugó esta tarde, bajo una tormenta tremenda, en un pueblecito minero lejos de la capital. El partido acabó, como el año anterior, 1-1, pero esta vez el Ararat tuvo la suerte de cara y en el 118' se hicieron con su 5ª Copa gracias a un gol de carambola.

¡Felicidades, Ararat!