Citar:
¿Prever o preveer? (más vale prevenir)
¿Cómo debe decirse: prever o preveer? No es de extrañar la vacilación, dada la frecuente alternancia que se observa hoy en el uso oral y escrito de ciertas formas de este verbo.
Me apresuro a manifestar que el verbo *preveer no existe en el léxico español. Se trata de un puro invento que, sin embargo, profusamente difundido, ha arraigado incluso en personas de carrera y profesión universitarias. En su conjugación los errores se detectan en el infinitivo (*preveer), en el gerundio (*preveyendo), en el imperfecto de subjuntivo (*preveyera o *preveyese, *preveyeras o *preveyeses...) y en los siguientes tiempos de indicativo: presente (*prevees, *prevee...), perfecto simple (*preveí, *preveíste, *preveyó...), futuro (*preveeré, *preveerás...) y condicional (*preveería, *preveerías...).
El verbo genuino es prever. Consiste en un compuesto de ver, por lo que, para conjugarlo bien, basta con colocar siempre el prefijo pre- ante la forma correspondiente de éste. Así que las formas correctas correlativas con las anteriores son prever; previendo; previera o previese, previeras o previeses...; y prevés, prevé...; preví, previste, previó...; preveré, preverás...; prevería, preverías...
¿Por qué se comete esta incorrección? Parece que por dos razones: 1) por cruce analógico con su parónimo y "hermanastro" proveer, cuya conjugación sí contiene los hiatos ee y eí implicados —además de la y— característicos de la irregularidad que estamos comentando (provee, proveíste, proveyendo...); 2) por propagación general de la raíz irregular terminada en -e (frente a la regular acabada en -v) que se observa en ciertas formas de prever (y de ver, claro): en la primera persona del singular del presente de indicativo (preveo —no *prevo— , en oposición a como, barro, bebo... —no *comeo, *barreo, *bebeo...—); en todo el imperfecto de indicativo (preveía, preveías, preveía...); y en todo el presente de subjuntivo (prevea, preveas, prevea...)
Por último, y a pesar de la tercera acepción de prever que recoge el DRAE ("Disponer o preparar medios contra futuras contingencias"), conviene mantener la distinción semántica entre prever y prevenir : parece muy poco demandar que los incendios se prevean, porque prever significa preferentemente "ver con anticipación", es decir, simplemente 'suponer, anunciar o sospechar que algo va a producirse'; debemos exigir que los incendios se prevengan, o sea, que "se preparen y dispongan con antelación las cosas necesarias" para evitarlos o, al menos, para paliarlos.
Ahí queda eso.
