Aquí dejo la entrevista de ayer al completo, perdonad que no ponga las preguntas en negrita etc... pero me voy a clase!
Citar:
Entrevista | Quique Sánchez Flores
"NO SÉ SI EL VALENCIA NECESITA A SNEIJDER Y SUS CUALIDADES"
Una vez más, el técnico ché se encuentra con que Carboni va por un lado y él por otro, como reconoció ayer en declaraciones a Radio Valencia-Cadena SER. Sueña con pelear por la Liga hasta el final, no escatima elogios para el esfuerzo de sus jugadores y resalta la figura de Ayala.
Quique Sánchez Flores
23.05.2007
H. BALLESTER
Da la sensación de quedarse corta la Liga para el Valencia por la línea ascendente que lleva el equipo.
Así es. La temporada pasada enrarecimos muchísimo el ambiente en los tres últimos partidos y nos costó un mundo encontrar un punto que nos metiera en Champions. Ahora la situación es bien distinta, el equipo está fuerte, recuperando jugadores, con un buen tono físico y con el grupo con la idea de a qué queremos jugar muy clara. El objetivo lo conseguiremos igualmente, pero con sensaciones distintas.
¿Quién ganará la Liga?
Sinceramente no lo sé. Pienso que se decidirá en el último partido, pero no soy capaz de verlo con claridad. Los cuatro equipos pueden tener sus opciones. No quiero hablar de porcentajes. A mí me gustaría que en la última jornada tuviéramos la ilusión de tener alternativas, pero evidentemente de los cuatro somos los que menos opciones tenemos.
25 partidos de Liga se han perdido Edu y Regueiro; 23 Gavilán y Del Horno; 21 Baraja; 16 Vicente; 13 ha estado de baja Marchena; 10 Moretti; nueve sin Albelda y ocho encuentros sin Morientes. ¿Cuántos puntos habrían significado contar con ellos?
No queremos ser ventajistas porque nunca sabremos lo que habría pasado. Pero el grupo entiende que podría haber sido nuestro año. Al inicio de la temporada admitíamos la premisa de conseguir títulos. Era una posibilidad real. Por esfuerzo, dedicación y generosidad de nuestros futbolistas la situación habría sido bien distinta.
¿Cuándo se quitará la etiqueta de técnico defensivo?
Eso sucederá sólo. Va por momentos, según el juego del equipo. Cuando llegamos encontramos un grupo desarmado que había tenido un ciclo exitoso basado en el equilibrio defensivo. Además, debo decir que la afición valencianista tiene una gran cultura táctica. Es capaz de distinguir cuando un equipo está armado o puede ser conducido al desastre. El año anterior a nuestra llegada lo vio encarnado sobre el terreno de juego. El aficionado no cambia el fútbol a cambio de no tener ningún tipo de argumento táctico. El año pasado fuimos el mejor equipo defensivo y en éste todavía podemos serlo, pero no nos conformamos sólo con eso. Esta temporada hemos tenido grandes fases de buen fútbol, hay talento para jugar bien y queremos seguir mejorando.
A falta de tres jornadas para el final, ¿qué nota le pondría a su equipo?
Al grupo, como conjunto, no lo valoraré hasta el final. Lo que sí puedo calificar es a mis jugadores. A ellos les pongo un sobresaliente con la mano en el corazón. Sé lo que han pasado y no es fácil salir cada día a entrenarse en esas condiciones, viendo cómo se te caen compañeros a tu lado, jugando casi siempre los mismos... La fortaleza mental que han tenido para salir adelante es admirable. Quitando la Copa donde tuvimos un mal partido, hemos mantenido la ilusión del aficionado casi hasta el final. En Champions nos quedamos a dos partidos de la gloria y en Liga estamos todavía ahí.
¿Cree que ha podido restar puntos la inestabilidad vivida por usted en su cargo?
Yo no lo vivo así pero sé que existe, flota en el ambiente y llega al vestuario. Pero tengo la capacidad de aislarme y trabajar igual. Aunque no es lo más beneficioso. Estoy convencido que cuando se suma para trabajar en una misma dirección y todos buscamos el mismo objetivo, siempre se puede sumar más que cuando empleados de un mismo club quieren resultados contrapuestos. Creo que eso es restar más que sumar.
¿Qué sensación le quedó en el cuerpo tras caer eliminado en Europa ante el Chelsea?
Fue un mal trago. Teníamos mucha ilusión aunque llegábamos con las fuerzas muy justas. Hicimos un sobreesfuerzo pero caímos con mucha dignidad. Pudimos pasar, estar en condiciones de eliminar al Liverpool y jugar la final. No ha sido este año y nos emplazamos para el que viene.
¿Existe un Quique mediático que todavía está por mostrar o se resigna a dar una imagen que no va con usted?
Me veo con lo que me pida mi corazón y mis tripas. Lo que me diga mi cuerpo y mi mente lo llevaré a efecto. No suelo tener gestos para ganarme a nadie de forma exagerada pero hay cosas que son como son.
¿Le gusta Wesley Sneijder?
No quiero hablar de él porque es un jugador por el que el Valencia está negociando. Lo que sí que diré es que no sé si es Sneijder y sus cualidades lo que necesita el Valencia. El entrenador a lo mejor no tiene que proponer el nombre pero debe haber consenso entorno al perfil de lo que se quiere traer. Como mínimo tendría que haber un acuerdo en las cualidades de lo que se quiere fichar. Todo club debería apelar al sentido común.
¿Le han pedido su opinión para contratatarlo?
No.
¿Qué le ha parecido lo que ha ocurrido con Edu?
Ésta es una situación que al final de la temporada, cuando analicemos lo bueno y lo malo, estará del lado de los errores por segunda vez. El club tiene que organizar sus cosas y entre ellas elegir dónde se recuperan sus jugadores. La supervisión se debe hacer aquí porque tenemos muy claro que el trabajo en Valencia es bueno.
¿Qué opina al escuchar a Miguel decir que fuma y bebe porque uno tiene sus vicios?
Si no hubiese sido futbolista me llevaría las manos a la cabeza, pero es algo que ha existido siempre. Hay ejemplos de carreras de jugadores excepcionales que han fumado. Al final, el entrenador debe valorar si su rendimiento sobre el terreno de juego es el deseado y nada más. No puedo perseguir a mis jugadores durante su entrenamiento invisible. No soy espía ni animadora.
¿Se imagina ya al Valencia sin Fabián Ayala?
Va a ser complicado. El respeto de sus compañeros y del rival es algo que se gana, no se compra. Con Ayala lo tenemos a diario y no ya el compromiso con nosotros, sino con la camiseta, con el escudo y con la profesión. Es difícil porque se trata de un jugador ejemplar, un futbolista enorme.