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LOS NIÑOS DEL VALENCIA TAMBIÉN QUIEREN SU LIGA
En el vestuario blanquinegro muchos saben lo que es celebrar un título liguero. Por los rincones de Paterna se escuchan historias de aquellas celebraciones contadas por los más veteranos y, por eso, los más jóvenes también quieren vivirlo y no se resignan a que esta Liga se la lleve otro.
Ya estamos vendiendo humo?" Exclama Silva al vernos llegar con la Copa de la Liga. "¡Somos cuartos, no primeros!" termina espetando el canario. A pesar de contar con sólo 21 años, David Jiménez Silva, la perla de Arguineguín, es consciente de la dificultad del reto, aunque espoleado por sus compañeros no renuncia a nada. "Los números dicen que todavía tenemos opciones y hasta que las matemáticas demuestren lo contrario, nosotros pelearemos por conseguir el sueño". Algo escéptico, Silva terminar por agarrar tan preciado trofeo recordando la gloria pasada. "Cuando el Valencia logró el campeonato en la temporada 2001-02, yo estaba en Dinamarca para disputar el europeo sub-16, con Gavilán". Cuentan los protagonistas que fue Jesús García Pitarch (entonces Director Deportivo de la entidad) quien les telefoneó para informarles de la consecución del título. 33 de los 34 partidos de Liga disputados, cuatro goles y 2.546 minutos acumulados en sus piernas. Caños, sombreros, asistencias y cientos de kilómetros recorridos. Sin duda, Silva es la sensación de la Liga.
Otro de los talentos formado en la Factoría Paterna, Jaime Gavilán, la agarra sin pudor y con las dos manos, la mira con deseo y no duda en exclamar: "¡Hay Liga!". La lesión sufrida en El Sardinero el 28 de octubre queda en el olvido al igual que los seis meses de recuperación rodeado de fisioterapeutas, máquinas y camillas. Sus ligamentos están fuertes, tanto como el grupo. El vestuario respira optimismo e ilusión por los cuatro costados y Gavilán sueña junto al resto. "Si ganamos en Mallorca nos acostaremos a un punto del líder, teniendo toda la presión ellos. Es difícil pero no imposible". Echando la vista atrás, al expreso de Benimaclet se le ilumina el rostro al oír la palabra doblete. "Cómo olvidar aquel año. Estábamos Raúl, David y yo en el filial y la alegría fue inmensa. Entrenar de vez en cuando con el primer equipo nos hizo muy felices y celebramos los títulos con orgullo". Jaime Gavilán Martínez (22 años), ocho partidos y 198 minutos en su segunda temporada con el primer equipo. La anterior (la de su debut) fue la 2002-03, en medio de la consecución de las dos últimas Ligas conseguidas.
Sobre el tapete verde de la Ciudad Deportiva que les vio crecer aparece Albiol pisando fuerte, convencido. "Todavía quedan cuatro jornadas y ganar la Liga no es un sueño porque nuestras posibilidades son reales". El central de Vilamarchant era juvenil cuando su compañero de zaga (Ayala) marcó de cabeza en Málaga dándole la Liga al Valencia en 2002. A día de hoy, Raúl Albiol Tortajada (21 años) lleva disputados 2.825 minutos, el jugador del Valencia con más minutos en la competición doméstica, repartidos en 32 minutos en los que logró anotar un gol. La guinda al gran año del central sería recibir la llamada de la selecci queda poco. Por último, aparece en escena un extraño entre los "canteranos de la casa". Ludovic Butelle, el mayor entre los jóvenes (24 años). Mientras sus compañeros soñaban con entrenarse junto al primer equipo que dirigía el laureado Rafa Benítez, él acumulaba más de 50 partidos en la élite francesa defendiendo la portería del Metz. "Recuerdo la última Liga que consiguió el club porque ese año firmé por el Valencia. Sentí que llegaba a un equipo grande, con jugadores de primer nivel capaces de ganar la Liga y la UEFA el mismo año. Fue maravilloso".
Con su habitual sonrisa, Butelle regala ilusión mientras se abraza a la Liga. "Daremos guerra hasta el final. Nos quedan cuatro partidos, toca ganar y que los demás sientan nuestra presión. Mientras quede tiempo y puntos por disputar, soñaremos con lograr el título". El meta galo superó al veterano Juan Luís Mora como recambio de Cañizares en la portería valencianista. Su tercera temporada en la Capital del Túria ha sido la mejor por lo que se refiere a minutos jugados. 10 partidos entre Liga, Copa y Champions League. Sus mejores recuerdos, los triunfos ante Zaragoza, FC Barcelona y Atlético de Madrid. Auténticas pruebas de fuego que logró solventar con garantías y que confía en que sean suficiente aval de cara al futuro.
Los cuatro futbolistas ches imponen respeto sobre la hierba cada fin de semana pero también son capaces de hacerlo cuando no existe un balón de por medio. Son jóvenes y descaradamente maduros. Nadie les regaló nada nunca. Tienen talante y talento. Son optimistas pero tienen los pies en la tierra: "Será muy complicado", repiten. No quieren vender humo pero nadie les podrá privar de este sueño. Aviso a navegantes, los niños prometen guerra.
Lo tienen todo y son conscientes de ello. Raza, fuerza, carácter, humildad y talento. Los cuatro llegaron a la cima sin que nadie les regalara nada, incluso cuestionados por los escépticos, aquellos visionarios críticos con la juventud, divino placer al alcance de pocos. Sorprende Silva. Hablar de sus condiciones innatas sería llegar tarde a la obviedad pues el chico regala sonrisas a los aficionados en cada contacto con el balón. Su desparpajo nos revela a un futbolista total, armonioso en las formas, imprevisible en la resolución. Alejado de los focos se muestra humilde y tímido. Educado y fino, encandila por su sencillez. A alguien se le olvidó susurrarle que se está llevando el mundo por delante.
Y qué decir de Albiol, la explosión de un jugador comprometido con el escudo. En cada gesto se delata como el primero de los soldados: las venas marcadas y el ceño fruncido; por donde pisa no vuelve a crecer la hierba. Gavilán y Butelle no les van a la zaga. El primero es la regularidad, el trabajo constante, el jugador modelo del siglo XXI. El segundo es el felino que espera agazapado su oportunidad. Ágil, decidido y convencido de sus posibilidades. Es cuestión de tiempo. Cuatro diamantes, jóvenes talentos, niños que quieren llevarse el mundo por delante.
Columna vertebral de un futuro Valencia
Butelle, Albiol, Gavilán y Silva conforman una de las columnas vertebrales más jóvenes y prometedoras del fútbol español. A su joven edad aúnan una más que contrastada calidad y veteranía que se definen con una sola palabra: decididos. Butelle ha dado la medida a la hora de sustituir a Cañizares; Albiol forma un sólido eje central con Ayala, mientras que Gavilán y Silva representan el trabajo constante.
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