Usaba Platón para explicar su teoría de las ideas, el mito de la caverna. Según Platón, los hombres vivían dentro de una caverna y solo tenían acceso al conocimiento a través de las sombras de lo que ocurría fuera de la misma. Solo los filosofos tenían acceso a las ideas, a la realidad en si.

En Valencia nos pasa lo mismo que decía el sabio, pero los hombres somos los valencianistas y los filosofos, los periodistas.

Por ejemplo, cuando los valencianistas leemos/escuchamos a Villa decir:

“Estoy muy agradecido, estoy muy feliz de estar aquí. Ojalá me quede. Es de alabar que un presidente quiera mantener a los jugadores por petición de la gente y para hacer un equipo grande. Desde siempre he recibido todo el cariño de esta afición. Aún me quedan años de contrato y ojalá me quede más años de los que tengo firmados”.

En realidad eso solo es la sombra de la realidad. Periodistas/filosofos del periódico “las provincias” nos dicen la idea que Villa quiso transmitir:

“Posteriormente, fue el propio David Villa quien se pronunció, aunque sin aportar apenas luz a las que pueden ser sus intenciones. Finalizada la Eurocopa, la maquinaria de los clubes que pretenden tanto a Villa como a Silva se ha puesto en marcha. En los próximos días se iniciarán negociaciones directas, con Real Madrid y Barcelona en el horizonte, a los que se suman un buen número de equipos extranjeros que también pueden entrar en liza.”

Y es que ya lo dijo Groucho: “¿A quien va usted a creer, a mi o a sus propios ojos?”