
VALENCIA CF 2-2 DEPORTIVO DE LA CORUÑA
En plena vorágine ecológica del Valencia por no desaprovechar ningún punto de aquí a lo que queda de temporada, los jugadores valencianistas derrocharon dos valiosísimos puntos ante el Deportivo de la Coruña. Con un 2-0 de ventaja conseguida en los primeros veinte minutos gracias a los goles de Mata y Villa, los de Koeman dejaron escapar una victoria segura en dos errores clamorosos. Hildebrand no midió bien el balón colgado de Sergio y pocos minutos después la culpa fue de toda la línea defensiva que dejó llegar a Lafita para fusilar al meta alemán. Aunque los hombres de Lotina no se lo creyeran, habían empatado el encuentro antes del descanso y conseguían su objetivo inicial de poner nerviosa a la grada de Mestalla para sacar petróleo. El Valencia no supo como hacer más peligro e intimidar al Deportivo que vivió muy cómodo de su defensa. La posesión de valencianista solo se puede calificar como estéril, ya que consiguiendo un 65%, los ches gozaron de largas posesiones que cambiaban de banda a banda en los pies de Banega, pero que jamás llegaron a convertirse en ataques incisivos. Ni la salida en la segunda mitad de Edu, Joaquín y Vicente dieron al equipo el incentivo necesario para llegar a la portería de Aouate, que vivió muy tranquilo viendo como los valencianistas se perdían en el mar de jugadores deporitivistas en el medio del campo y Villa se desesperaba ante la imposibilidad de hacer algo con tres centrales delante de él.



Agridulce es el sabor que se queda después de que el colegiado Muñiz Fernández pitara el final del partido en el Coliseo Alfonso Pérez. Los méritos conseguidos por cada equipo durante el transcurso de los noventa minutos hacen indicar que el Valencia podría haberse adueñado de los tres puntos si hubiera puesto una marcha más al ritmo de juego del encuentro. Pero precisamente, la principal razón que ha impedido que los valencinistas pusieran el miedo en la portería de Abbondanzieri ha sido la incomprensible e injustificable expulsión de David Villa. El delantero asturiano marcó el devenir del partido de forma negativa para su propio equipo al propinar una entrada por detrás a De la Red que Muñiz Fernández no dudó en sancionar con tarjeta roja porque aunque podría haber sido entendida como tarjeta amarilla, la acción del “Guaje” estaba fuera de lugar. Así pues, los de Koeman tuvieron que retener con más de media de hora de juego todavía el asedio azulón a la meta de Hildebrand. Sin embargo, los hombres de Laudrup no supieron crear ocasiones claras de gol en buena parte por la buena actuación conjunta de toda la defensa valencianista y en especial de los centrales Albiol y Helguera. La solidez defensiva de la segunda mitad era un factor importante del que carecía el Valencia en los últimos y en Getafe fue una clave para que los blanquinegros puntuaran por primera vez en el Alfonso Pérez tras tres intentos fallidos.