La afición empieza a tener ciertas dudas respecto al trabajo que se está haciendo y lo que nos espera. Es muy comprensible la desconfianza hacia determinados jugadores que van a seguir, me pasa lo mismo, y en algunos casos desde luego es lo que merecen. Es comprensible tener muchas dudas respecto a si Emery va a saber dirigir con tino este vestuario, son razonables puesto que esto no es el Lorca ni un Almeria recién ascendido. Son entendibles y comparto las dudas respecto a Sánchez, porque lo cierto es que es un novato en el cargo y a día de hoy poco ha hecho que merezca la pena ser aplaudido.
Por otra parte, hay que reconocer que esta es la herencia del diablo, y desgraciadamente el Valencia tiene que gestionar una plantilla enorme, con calidad y actitud muy discutible en muchos casos, con demasiada edad en otros, y con el lastre de que todo el mundo del fútbol sabe que cuando estas asfixiado no tienes más remedio que ir dando bajas y regalando jugadores que en condiciones normales podrían valer algo, pero por los que en estas condiciones nadie querrá pagar nada.

Usaba Platón para explicar su teoría de las ideas, el mito de la caverna. Según Platón, los hombres vivían dentro de una caverna y solo tenían acceso al conocimiento a través de las sombras de lo que ocurría fuera de la misma. Solo los filosofos tenían acceso a las ideas, a la realidad en sí.
Era una calorosa vesprada del dia 26 de Juny de 1999, tenia 16 anys. Era la primera setmana de les vacances d’estiu en l’escola, estava avorrit en casa, jugant a la play station, no recorde quin joc era, podria ser Spyro the Dragon?.
El Passat dia 20 de Juny es va complir un any exacte del pitjor error comès en els últims lustres en el València. En una setmana i mitja, es passà del “el dia 30 lo entendereis”, a la destitució del director esportiu. La falta de coneixements i de coratge acabà dinamitant les estructures del club i posant estes a la mercè d’un entrenador, egoista, venjatiu, rencoros, hipòcrita i egocèntric, que menys mirar per l’empresa, va fer de tot.
Sacchi a telecinco: “Capdevila y Marchena son jugadores absolutamente mediocres”.
