Comenzó la Liga a lo grande para el Valencia, doblegando a un rival directo y convenciendo a la afición, que se fue contenta de Mestalla. No tanto por la victoria en sí, que también, no tanto por el juego desplegado, que fue más efectivo que brillante, sino, sobretodo, por comprobar que el relevo funciona. Tanto un magnífico Ever Banega, como el sorprendente Dealbert, o Bruno, Mathieu (aun verde pero al que se le adivina un buen futuro), Moyá, los ya consagrados Mata, Pablo o Alexis, y otros de los que se espera mucho como Michel o Maduro (que fue descartado), dieron muestras de que la juventud pide paso, y que lo que se tuvo que hacer el año pasado, parece que se va a hacer este.
Solo espero que Emery, que por fin ha demostrado personalidad y valentía, siga apostando por la juventud y las ganas en vez de la experiencia y acomodo de algunos protegidos de determinada prensa que se empeña en absurdos con tal de meterlos con calzador en el equipo. Desde aquí le pido a Unai que persevere, que no se deje intimidar o condicionar, y que, incluso si llegan malos resultados y surgen dudas, tenga el valor de seguir alineándo a estos talentosos chavales con ganas de comerse el mundo pero que necesitan de la confianza del entrenador y partidos para mostrar todo lo que llevan dentro sin miedo a equivocarse y verse relegados.