De decepción a decepción, se lleva alargando unos cuantos años la inevitable muerte de un equipo que lleva casi un lustro en coma. Los pequeños atisbos de esperanza (Copa del Rey) no deberían ser obstáculo para actuar con mano firme y sin añorar el pasado. El pasado nunca volverá, hay que vivir en el presente, sin dejar de lado la planificación del futuro. Y parece inevitable que el futuro inmediato de este equipo es la “limpieza de establos”. En realidad, la desaparición, pero ese es otro tema. El equipo debería cambiar empezando por los que más acciones tienen y los que más figuran. Señalo con el dedo: Soler y Soriano, entre otros. Aunque tenga una gran cuota de culpa en la actual situación deportiva y extradeportiva del equipo, a Soler hijo no se le debería culpar ya que no da para más. Así el mayor culpable de su nefasta gestión es quien lo puso al mando del Valencia sabiendo que no estaba capacitado ni para organizar una fiesta de cumpleaños. Sí, me refiero al padre. Aquel que aseguró que vendría una pantera de Mallorca. Todos intuimos como funcionan las “altas esferas”, esos sitios donde el dinero es lo único que importa y cuanto más ***** sin que te pillen más orgulloso debes total. Total, si te cogen quedarás impune por ser quien eres (sic). Así que ni hace falta que tengas cuidado. Aunque este es un tema sin solución (incluso los más idealistas caen en esta maquiavélica red de influencias) y me estoy desviando del tema que ocupa este post. Yo lo recuerdo, por si acaso a alguien se le ha olvidado: Juan Soler se comprometió públicamente a comprar las parcelas de Mestalla si no aparecía comprador. TODAS. El Valencia (como club, como nombre, como símbolo, como institución) ya ha pagado demasiado caro su ineptitud en la gestión con “despilfarros” continuados de dinero en forma de despido: “No se va él, lo echo yo”. Por supuesto no paga él, lo hace el Valencia. Añado. Por otra parte, el olor a fantasma de Vicentico Soriano apestaba desde antes de llegar a la presidencia. No se comprende como tras el cruce de declaraciones públicas entre él y Soler todo había quedado en un “son temas privados, ya arreglados” o similar. Bueno sí, pero me lo guardo. Un figurante más, dispuesto a alcanzar una inmerecida fama, a erigirse como “el salvador”. Lo que no sabía es que con mentiras compulsivas y cinismo rara vez se consigue arreglar una situación comprometida, menos aún si era y es tan delicada como la actual. “Esperar a que otros te saquen las castañas del fuego”, gran lema, si señor. Puede que la manipulación y las evasivas funcionen en el mundo de los intermediarios, es más complicado cuando le intentas hacer la “envolvente” a un público cuyo interés mayoritario y prioritario es vibrar con el equipo que siente en su corazón. Por mucho que influyas en la prensa y medios de comunicación. Según Soriano existe comprador de las parcelas desde hace meses, sólo que no quiere hacer público el nombre porque así el se lo ha pedido. En enero (¿o era febrero?) el tema económico estaría temporalmente solventado, sin embargo no solo no se conoce comprador (que repito: debería ser la familia Soler si no aparece nadie) sino que además se le adeudan las fichas a los futbolistas. Futbolistas, que por otra parte y en su mayoría, no merecen cobrar lo que cobran.
Llegamos al apartado deportivo. Siguen los mismos que llevan años sin ofrecer un rendimiento acorde con su sueldo, los mismos que año tras año se burlan de los de “la gorra y la bufanda”, esos que son capaces de hacer la cama a cualquier entrenador que les hace trabajar más de lo que ellos consideran o son capaces de dejarlos en el banquillo, los mismos que increpan a los nuevos que quieren abrirse paso en el equipo. . Elefantes viciados, sin ambición, con buenas relaciones con periodistas que les tapan las vergüenzas. ¡¡¡Basta ya, joder!!! He dicho. Hasta los huevos de la manipulación. Albelda a la puta calle. No es el único culpable, pero siempre suma para que el equipo vaya peor. Y habrá algo que muchos valencianistas jamás olvidarán: denunció al club. Curro Torres, Baraja, Miguel, Angulo, Edu, Viana, Pablo, Vicente. Para mí también sobran. O como mucho, que asuman un papel secundario, como pudiera ser en el caso de Baraja. Hace falta una renovación. Apostar por hombres y no por nombres. No tener miedo de vender a las estrellas como Villa. Porque recordemos que el fútbol sigue siendo un deporte COLECTIVO. Muchas veces vale más tener 11 jugadores enchufados, sin tanto renombre pero con suficiente calidad y sobretodo voluntad y actitud, que 2 “cracks” y otro que se piensa que también lo es, más futbolistas a los que “se la suda” los resultados del equipo, y algunas excepciones. Pero claro, para conseguir esto se necesita gente CAPACITADA, que aporte ilusión y pasión en cada una de las decisiones planeadas, a la que no le tiemble el pulso.