En un artículo en AS, Pedro Morata, ese periodista tan apocalíptico, advierte a Rafa Salom que arregle el final de Albelda en el Valencia para que no acabe en un juzgado. Dice Morata que Albelda está humillado y proscrito, y que es indecente ensañarse con él y arrastrar la imagen del club por el fango. En caso contrario, Salom demostraría que es una marioneta de Soler y quedaría retratado así para su esquela deportiva. Suena a amenaza, ¿no?
Clemenza, un forero de Sentiment Che con las ideas muy claras y una facilidad pasmosa para expresarlas por escrito, le da todo un repaso que merece estar aquí reflejado.
Dice Clemenza:
De entre todo el grupo de energúmenos que hay en los medios de comunicación siguiendo al Valencia, cada día es más evidente que Morata y Vidagany son los que más desquiciados están. Se les ha ido la pinza definitivamente, según mi opinión porque han perdido lo que les hacía ser líderes entre la afición, la credibilidad y la aparente búsqueda de la verdad objetiva.
No es que yo me haya tragado nunca ese rollo de la información objetiva, porque de sobras sé que desde el momento que un suceso es redactado por una persona humana, queda subjetivada. Pero vamos, hay gente que sabe esconder mejor el interés particular que encierra cada información.
Durante muchos años Morata ha presumido de “informar por el bien del valencianismo”, desde los tiempos que le hicieron, posiblemente, el más famoso, cuando su cruzada contra Paco Roig.