Parece ya seguro que Koeman va a ser despedido, no se sabe si ya mismo o a final de temporada, dependiendo de lo que pase de aquí a allí, pero en cualquier caso está fuera del club. Es cierto que, al margen de otras consideraciones necesarias, Ronald Koeman no ha conseguido ni mucho menos ser el revulsivo que se esperaba. Sus resultados son penosos, su dirección del vestuario discutible, y además esta enfrentado a casi toda la prensa. Se le puede culpar o exculpar atendiendo a muchos factores, pero haciendo un análisis simplista basándose en resultados, es obvio que no puede continuar en el equipo y no lo va a hacer. Y lógicamente se plantea el debate sobre qué entrenador, o qué tipo de entrenador tendría que venir a sustituirle. Es un debate necesario, porque de la elección depende la planificación de la temporada que viene y el futuro de nuestro equipo.

Yo opino que en la situación que está el Valencia más nos vale dejarnos de experimentos, de nuevos Wengers, de técnicos con supuesta gran proyección, y jóvenes valores. Lo de Benitez te puede pasar una vez, puede pasar dos, pero no se puede ir buscando siempre ese milagro. No es lo mismo entrenar al Recre o al Racing, que al Valencia c.f. Y no por el fútbol en sí, que es lo mismo, si no por el club que es, la historia y la exigencia que tiene, y sobre todo por el venenoso entorno que tenemos. Asi que, al margen del tipo de juego que proponga o su estilo, creo que es mejor un técnico con sobrada experiencia, capaz de lidiar con este toro y aportar serenidad y confianza, antes que un técnico joven y con poca autoridad para entrenar a jugadores endiosados y resistir la presión de la muy perjudicial, interesada y vengativa prensa que padecemos en esta ciudad.

Ayer decían en Onda cero que ya iba siendo hora de fichar a un técnico para darle un proyecto a largo plazo, y hacerlo en verano con tiempo para preparar la temporada. Palabras muy bonitas y sensatas, sin duda, pero que a poco que los resultados no salgan desde el primer día ya sabemos lo que van a durar. Si no se empieza ganando y convenciendo desde el primer partido, de nuevo empiezan las hostias, las criticas feroces, los movimientos de silla y el ruido de sables. Aquí no se puede hacer un proyecto a largo plazo a menos que todo vaya rodado desde el principio. Y al tema Koeman me remito. Eso mismo podrían haber hecho con el técnico holandés, que planteó un cambio en el juego del equipo y dar la alternativa a jugadores jóvenes. Para todo eso se necesita paciencia, y es lo único que aquí no tiene nadie.

A poco que las cosas no han ido bien desde el principio, y en este caso además con el lastre de guerra civil que arrastramos, han enrarecido tanto el ambiente y lo han intoxicado de tal manera que se ha vuelto irrespirable, y en esas condiciones no hay forma de trabajar uniendo esfuerzos y voluntades. De hecho se consigue todo lo contrario, que cada uno vaya por su lado, defendiendo sus propios intereses, y haciendo la guerra por su cuenta. Así, el único que no se beneficia es el equipo, y así nos va. No sólo no ha conseguido levantar la cabeza y sacar el orgullo, si no que estamos casi al borde de la tragedia. De una temporada que ya se adivinaba mediocre, podemos pasar a una temporada casi casi trágica, y en cualquier caso desastrosa y patética.

Así que, desde mi punto de vista, hace falta un entrenador con verdadera experiencia y cartel, con un curriculum importante, con una imagen de solvencia y autoridad que le haga ser respetado por prensa y afición. Un técnico recién llegado a la élite, con muchas aspiraciones pero con todo por demostrar, sería poco menos que un juguete roto si las cosas no empiezan bien desde el primer minuto, y el Valencia c.f no se puede permitir seguir hundiéndose en esta dinámica autodestructiva y caótica que nos lleva de vuelta a la mediocridad mas absoluta. Hace falta ya un golpe de timón que nos devuelva donde tenemos que estar por presupuesto e historia, y ya no valen los experimentos. Nos jugamos mucho como para seguir jugando a la ruleta.